Qué ver en Lanzarote : 35 imprescindibles

Si estás planeando un viaje y te preguntas qué ver en Lanzarote, has llegado al lugar correcto.
La isla es una de las más sorprendentes de Canarias: paisajes volcánicos, playas salvajes, pueblos blancos llenos de encanto y obras únicas creadas por César Manrique.

Lanzarote tiene el tamaño perfecto para recorrerla en pocos días, pero también ofrece tanto que podrías pasar semanas descubriéndola. En esta guía encontrarás una selección de 35 lugares imprescindibles que ver en Lanzarote para que elijas los lugares que visitar dependiendo de tu tiempo y de tus gustos.

También te recomendamos leer otros post donde ampliamos información útil, como qué ver en Lanzarote en 7 días, donde alojarse en Lanzarote o consejos para viajar a Lanzarote, para que puedas preparar tu viaje paso a paso.

Tanto si viajas por libre, en coche o en camper, esta guía te ayudará a descubrir todo lo que hacer en Lanzarote, una isla diferente y especial.

En este articulo vas a encontrar...

IMPRESCINDIBLES QUE VER EN LANZAROTE

Estos son los lugares más imprescindibles que ver en Lanzarote, los que representan la esencia de la isla: volcanes, arte, naturaleza y paisajes que no se olvidan. Son los lugares que te recomendamos visitar, sobre todo si es tu primera vez en la isla y tienes pocos días.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Parque Nacional del Timanfaya

El Parque Nacional de Timanfaya es uno de esos lugares que te dejan sin palabras y, sin duda, el más impactante que ver en Lanzarote.

Las erupciones que dieron forma a este entorno ocurrieron entre 1730 y 1736, afectando a una cuarta parte de la isla y cambiando para siempre el aspecto de Lanzarote. A día de hoy, el calor sigue vivo bajo la superficie, y se puede comprobar con pequeñas demostraciones que podrás ver durante tu visita o en el  restaurante El Diablo, donde los platos se cocinan aprovechando el calor natural del subsuelo. No es el restaurante más económico, pero comer allí es una experiencia única

La visita al parque solo se puede realizar a través de un recorrido guiado en autobús que parte desde el centro de visitantes y va parando en los lugares más importantes y llamativos del recorrido para que lo puedas ver, eso sí, siempre desde el autobús. Durante el trayecto podrás contemplar cráteres, coladas de lava y montañas volcánicas que parecen sacadas de otro planeta. Si lo prefieres, alrededor del Parque hay senderos señalizados que permiten disfrutar por libre del paisaje caminando entre campos de lava.

Actualmente el acceso a las Montañas del Fuego funciona mediante reserva previa con horario asignado, por lo que es recomendable organizar la visita con antelación. Especialmente durante los meses de mayor afluencia, algunas franjas horarias pueden agotarse rápidamente.

En este otro artículo te contamos con detalle cómo visitar el Parque Nacional de Timanfaya, con precios actualizados, consejos prácticos y todo lo que necesitas saber antes de ir.

Parque Nacional de Timanfaya, el corazón volcánico de Lanzarote

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Jameos del Agua

Jameos del Agua es uno de los lugares más emblemáticos que ver en Lanzarote y una de las obras maestras de César Manrique. Aquí, el artista consiguió transformar una cueva volcánica en un espacio único donde el arte y la naturaleza se funden por completo.

El complejo se encuentra dentro de un tubo volcánico originado por la erupción del Volcán de la Corona, en el norte de la isla. En su interior hay un lago natural donde vive una especie única en el mundo: el cangrejo blanco ciego, símbolo de este rincón tan especial. 

La visita combina distintos espacios: escaleras de piedra, jardines con vegetación autóctona, un auditorio subterráneo con una acústica increíble y una piscina blanca, en la que no te puedes bañar, que se ha convertido en una de las imágenes más conocidas de Lanzarote. 

Lleva calzado cómodo, ya que algunas zonas del suelo son irregulares, y evita las horas punta de excursiones organizadas.

El recorrido no es largo, pero es uno de esos sitios donde conviene tomarse el tiempo para observar los detalles y disfrutar. 

Interior de los Jameos del Agua en Lanzarote, con el lago natural y la piscina blanca diseñada por César Manrique

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Cueva de los verdes

La Cueva de los Verdes es una de las visitas más sorprendentes que hacer en Lanzarote y una de las mejores formas de adentrarse en el corazón volcánico de la isla. Forma parte del mismo tubo volcánico que los Jameos del Agua, creado por la erupción del Volcán de la Corona.

El recorrido, que solo puede hacerse mediante visita guiada, dura unos 45 minutos y atraviesa pasadizos naturales, galerías y un pequeño auditorio subterráneo donde a veces se celebran conciertos. A lo largo del camino, los guías explican cómo se formaron las cuevas y cuentan las historias y leyendas de este lugar.

El recorrido no tiene dificultad, aunque en algunos tramos hay que agacharse un poco para pasar. Conviene llevar calzado cómodo, ya que el terreno es irregular y una chaqueta ligera, puesto que la temperatura interior se mantiene fresca durante todo el año.

La entrada solo se puede comprar online a través de la página oficial, y es importante reservar con antelación porque las plazas son limitadas.

nterior de la Cueva de los Verdes en Lanzarote, con galerías de lava iluminadas y formaciones volcánicas

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Jardín del cactus

El Jardín de Cactus es uno de los lugares más originales que ver en Lanzarote y una de las últimas grandes obras de César Manrique. Se encuentra en Guatiza, un pequeño pueblo rodeado de antiguas plantaciones de tuneras, y fue construido sobre una antigua cantera de picón (ceniza volcánica).

Se trata de un jardín escalonado donde crecen más de 4.000 especies de cactus de todo el mundo  con ejemplares de todos los tamaños, formas y colores. Uno de los elementos más fotogénicos es el molino que corona la parte superior del jardín. Desde allí se obtiene una panorámica preciosa.

El recorrido no lleva más de una hora u hora y media, aunque es uno de esos lugares en los que apetece detenerse a observar los detalles. Si puedes visita el Jardín de Cactus a primera hora o al final del día, habrá menos gente y la luz es perfecta.

Vista del Jardín de Cactus en Guatiza, Lanzarote, obra de César Manrique con cientos de especies de cactus de todo el mundo.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Mirador del río

El Mirador del Río es uno de los lugares más espectaculares que ver en Lanzarote y una de las obras más emblemáticas de César Manrique. Está situado en el norte de la isla, a más de 400 metros de altura sobre el acantilado del Risco de Famara, y ofrece una vista impresionante del Archipiélago Chinijo, con la isla de La Graciosa en primer plano.

Lo más sorprendente de este mirador es su diseño. Manrique lo integró completamente en la roca, de manera que desde fuera apenas se distingue.  

Dentro hay una pequeña cafetería con cristaleras desde las que se puede disfrutar de las vistas mientras tomas algo, aunque lo más recomendable es salir a la terraza exterior y disfrutar del mirador y de la inmensidad del acantilado.

Si prefieres evitar pagar la entrada o simplemente disfrutar del entorno desde fuera, debes saber que también desde el exterior del Mirador del Río se obtienen unas vistas magníficas de La Graciosa.

Si el tiempo acompaña, es un lugar perfecto para ver el atardecer. Eso sí, lleva una chaqueta, el viento suele soplar con fuerza en esta zona, incluso en verano.

Si prefieres una alternativa gratuita, el Mirador de Guinate, situado muy cerca, ofrece unas vistas parecidas, aunque sin las instalaciones ni el diseño artístico de Manrique.

Panorámica desde el Mirador del Río en Lanzarote, con vistas a la isla de La Graciosa y al Archipiélago Chinijo.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] La Geria

La Geria es un ejemplo perfecto de cómo los habitantes de la isla supieron adaptarse a un entorno volcánico.

Se trata de un enorme valle cubierto de ceniza negra donde crecen miles de cepas plantadas en hoyos que pueden llegar a tener ocho metros de diámetro y tres metros de profundidad, y que están protegidas por un muro semicircular de piedra.

Este sistema de cultivo, único en el mundo, permite aprovechar la humedad que se filtra bajo la capa de ceniza y protege las plantas del viento. El resultado es un paisaje que parece sacado de otro planeta, pero del que nacen algunos de los mejores vinos de Canarias. Recorrer la carretera LZ-30, que atraviesa toda La Geria, es una de las experiencias más bonitas que hacer en Lanzarote.

A lo largo del trayecto encontrarás varias bodegas abiertas al público, donde puedes hacer una cata o simplemente disfrutar de las vistas con una copa de vino. Entre las más conocidas están Bodegas El Grifo, la más antigua de la isla, Bodegas Rubicón o Bodega La Geria, que tiene una terraza con vistas espectaculares al valle.

Viñedos volcánicos de La Geria en Lanzarote, con los característicos muros de piedra que protegen las cepas de malvasía.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Monumento al Campesino

El Monumento al Campesino es una parada muy recomendable en el centro de Lanzarote, para conocer la cultura y la historia de la isla. Fue diseñado por César Manrique como homenaje a los agricultores y artesanos que, durante siglos, trabajaron una tierra volcánica para sacarle fruto.

La escultura principal, conocida como Fecundidad, mide más de 15 metros y está construida con piezas de antiguos tanques  de barcos pintadas de blanco. 

Además de la escultura, allí encontrarás un museo y centro de artesanía. En su interior se pueden ver reproducciones de viviendas antiguas, talleres donde se muestran oficios tradicionales y pequeñas exposiciones. El recorrido es corto, pero muy interesante para entender cómo era la vida en la isla antes del turismo.

En el mismo recinto hay un restaurante donde se sirven platos típicos canarios. Es un lugar tranquilo, perfecto para hacer una pausa si estás recorriendo el centro de Lanzarote.

El acceso al Monumento al Campesino es gratuito y cuenta con aparcamiento amplio. Si te interesa la obra de Manrique, puedes completar la visita acercándote a la Fundación César Manrique, en Tahíche, donde el artista vivió y dejó parte de su legado.

Vista del Monumento al Campesino en Lanzarote, una obra de César Manrique en honor a los agricultores de la isla

Todos estos lugares los puedes visitar por libre, pero si prefieres no complicarte puedes conocer muchos de ellos a través de excursiones organizadas y tours. Nuestro favorito es el tour de Cesar Manrique por Lanzarote, pero existen otras muchas opciones: 

VOLCANES Y PAISAJES ÚNICOS EN LANZAROTE

Lanzarote es una isla moldeada por el fuego, y buena parte de su encanto está en esos paisajes que parecen sacados de otro planeta. En esta apartado te proponemos algunos lugares donde podrás sentir la fuerza de la naturaleza de cerca, y donde podrás conocer porque Lanzarote es una isla tan especial.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Los Hervideros

Los Hervideros es un lugar espectacular que ver en Lanzarote. Aquí, las antiguas coladas de lava del Parque Nacional de Timanfaya llegaron hasta el océano, solidificándose al contacto con el agua y creando un paisaje de cuevas y grietas.

Piérdete por las diferentes pasarelas y miradores perfectamente acondicionados, desde donde obtendrás unas vistas impresionantes de la costa. Para nosotros, el mayor espectáculo es cuando el oleaje es fuerte y las olas se cuelan entre los túneles, por lo que te recomendamos visitarlo con marea alta.

Es una visita gratuita y accesible, ideal para combinar con el Charco Verde o con una parada en las Salinas de Janubio, que están a solo unos minutos en coche.

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Te lo ponemos fácil 👉 aquí tienes nuestras guías con itinerarios, mapas y consejos para disfrutar la isla a tu ritmo:

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Charco Verde o charco de los Clicos

El Charco Verde, también conocido como Charco de los Clicos, es uno de los lugares más fotogénicos y curiosos de Lanzarote. Se encuentra junto al pequeño pueblo pesquero de El Golfo, en la costa suroeste de la isla, y sorprende por el intenso color verde de su laguna, que contrasta con el negro de la arena volcánica y el azul del mar.

El color del agua se debe a las algas microscópicas que habitan en el fondo, y varía según la luz del día. Además, otra curiosidad de este lugar es que la laguna ocupa el cráter de un antiguo volcán que fue parcialmente abierto por el océano.

El acceso al mirador es muy sencillo: desde el aparcamiento gratuito de El Golfo, hay un sendero corto que lleva a una plataforma elevada desde donde se obtiene la mejor vista del Charco y de la playa negra que lo rodea. No está permitido bajar hasta el borde de la laguna para proteger el entorno, pero desde arriba las vistas son espectaculares.

Aprovecha para pasear por el pueblo de El Golfo, con sus casas blancas frente al mar y varios restaurantes donde comer pescado fresco con vistas al Atlántico. 

Vista del Charco Verde en El Golfo, Lanzarote, con el intenso color verde de la laguna y los acantilados volcánicos alrededor.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Salinas de Janubio

Las Salinas de Janubio forman uno de los paisajes más espectaculares y diferentes de Lanzarote que además podrás ir viendo desde la carretera desde antes de llegar.

Este conjunto de estanques de colores fue creado a finales del siglo XIX para extraer sal del agua del mar aprovechando el sol y el viento. La visita siempre es diferente, ya que sus tonos blancos, rosados y marrones, cambian según la hora del día y la cantidad de agua en las salinas.

Todavía hoy sigue en funcionamiento, y se puede visitar si quieres conocer el proceso artesanal de obtención de la sal. Además, hay una pequeña tienda donde puedes comprar distintos tipos de sal marina, y llevarte en recuerdo diferente de Lanzarote.

Si visitas las Salinas, puedes acercarte a la Playa del Janubio, una playa de arena negra y salvaje. No es recomendable para el baño debido a las corrientes, pero sí para dar un paseo y disfrutar del mar.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Caldera Blanca

La Caldera Blanca se encuentra dentro del Parque Natural de los Volcanes, en el municipio de Tinajo, muy cerca del Parque Nacional de Timanfaya. Es una enorme formación volcánica que destaca por su color claro y por su forma circular con un diámetro que supera el kilómetro.

Puedes visitarla siguiendo una ruta de senderismo que parte desde un pequeño aparcamiento. El camino, de unos 10 kilómetros ida y vuelta, atraviesa un mar de lava solidificada hasta llegar a la base del volcán, y luego asciende hasta el borde del cráter. Desde arriba, las vistas son espectaculares.

La caminata no es difícil, pero requiere un mínimo de forma física. Es importante llevar agua y calzado adecuado, ya que no hay sombra en todo el recorrido y el terreno es pedregoso.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Volcan El Cuervo

Se trata de otro de los grandes paisajes volcánicos de Lanzarote. Se encuentra también dentro del Parque Natural de los Volcanes, a pocos minutos de la Caldera Blanca y del Parque Nacional de Timanfaya, y fue uno de los primeros volcanes en entrar en erupción durante las grandes explosiones del siglo XVIII, lo que lo hace uno de los lugares más interesantes para comprender el origen de Lanzarote, además puedes acceder al interior del cráter, algo que no suele ser muy común.

Puedes llegar en un recorrido circular perfectamente señalizado y apto para todos los niveles. El camino bordea la base del volcán y después se adentra en su interior.

Al igual que en la Caldera Blanca, el aparcamiento es gratuito, pero no está permitido pernoctar, puesto que está prohibido pernoctar dentro del parque.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Las Grietas

Las Grietas es uno de esos lugares que no aparecen en todas las guías, aunque cada vez está adquiriendo relevancia turística, por lo sorprendente del paisaje y por la publicación en las redes sociales.

Se trata de una serie de fisuras naturales abiertas en la ladera del volcán Montaña Blanca, que con el paso del tiempo y la erosión se han ido ensanchando hasta formar pasadizos estrechos de piedra volcánica.

El resultado es un paisaje espectacular y muy diferente a lo habitual en Lanzarote.

Las Grietas de Lanzarote, formaciones volcánicas en la ladera de Montaña Blanca, uno de los lugares más curiosos que ver en la isla

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Caldera colorada

Se trata de uno de los volcanes más llamativos de Lanzarote y también se  encuentra dentro del Parque Natural de los Volcanes.

Debe su nombre a su intenso color rojizo, que contrasta con el negro de la lava que la rodea. Pero este volcán no solo te llamará la atención por su color, sino también por su enorme tamaño: mide más de un kilómetro de diámetro y es visible desde buena parte del centro de la isla.

En su base se encuentra un enorme bloque de lava solidificada conocido como la bomba volcánica, que se formó cuando una roca incandescente fue lanzada a varios kilómetros durante la erupción y quedó allí tras enfriarse, convirtiéndose en una de las más grandes de Canarias.

El recorrido por la Caldera Colorada es sencillo y se puede hacer a pie siguiendo un sendero circular de unos 4 kilómetros que bordea todo el volcán. El camino está bien señalizado, con paneles informativos que explican cómo se formó la zona y algunos datos sobre las erupciones del siglo XVIII. 

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Los Ajaches

Otro de los lugares que ver en Lanzarote es el Macizo de Los Ajaches, uno de los paisajes más antiguos y sorprendentes de Lanzarote.

Ocupa todo el extremo sur de la isla, desde Femés hasta Punta de Papagayo, y forma parte del Monumento Natural de Los Ajaches, un área protegida de más de 3.000 hectáreas. Es una zona ideal para quienes buscan naturaleza salvaje y un Lanzarote diferente.

Se calcula que Los Ajaches se formaron hace unos 14 millones de años, lo que los convierte en el origen geológico de la isla. Aquí no encontrarás volcanes recientes ni coladas de lava negra, sino montañas redondeadas, valles áridos y tonos ocres, un entorno muy diferente al del norte o el centro de la isla.

Hay varios senderos señalizados que permiten adentrarse en el macizo y disfrutar de vistas espectaculares hacia el mar.

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LOS MEJORES MIRADORES QUE VER EN LANZAROTE

A nosotros una de las cosas que más nos gusta hacer cuando viajamos es visitar miradores, y en Lanzarote no iba a ser menos. Esta isla es una isla diferente y única que hay que disfrutar y conocer desde todos los puntos de vista. Por eso, los miradores son una forma perfecta de apreciar la diversidad del paisaje y disfrutar de sus acantilados, valles, volcanes y el océano Atlántico de fondo.  

Ya hemos hablado del Mirador del Río, el más famoso de la isla, y también del Mirador de Guinate, su versión gratuita y menos concurrida. Pero hay otros miradores que merecen una parada, algunos con vistas al mar y otros al interior volcánico de la isla. Aquí te dejamos algunos de los más recomendables.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Mirador de Femés

El Mirador de Femés se encuentra en el pequeño pueblo de Femés, dentro del macizo de Los Ajaches. Desde este mirador se obtiene una de las vistas más amplias de la isla: se pueden distinguir Playa Blanca, Papagayo y, en los días claros, incluso la isla de Fuerteventura.

El pueblo de Femés es muy tranquilo, un lugar ideal para hacer una parada durante la ruta por Los Ajaches, tomar algo en alguna de sus terrazas y disfrutar del paisaje.

El acceso al mirador es sencillo, ya que se encuentra junto a la carretera principal y dispone de aparcamiento gratuito. No es necesario caminar ni hacer esfuerzo físico, lo que lo convierte en una parada perfecta para todos los viajeros.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Mirador de Haría

Se encuentra en el norte de Lanzarote, junto a la carretera LZ-10, en el tramo que une Teguise con Haría. Es uno de los mejores lugares para contemplar el Valle de las Mil Palmeras, una de las zonas más verdes de la isla.

Desde este punto se obtiene una vista preciosa del valle cubierto de palmeras, con las casas blancas del pueblo de Haría al fondo y las montañas que lo rodean. Es una parada perfecta si estás recorriendo el norte de la isla, ya que permite disfrutar de un paisaje completamente diferente.

El mirador es gratuito y se encuentra al borde de la carretera, con un pequeño espacio donde se puede aparcar. No hay instalaciones ni servicios, pero es un lugar ideal para detenerse unos minutos, hacer fotos y disfrutar del entorno.

Muy cerca, a apenas unos cientos de metros más arriba, está el Mirador de Los Helechos, que ofrece una perspectiva similar desde mayor altura. Allí encontrarás un restaurante panorámico con terraza, perfecto si quieres comer o tomar algo con vistas al valle. 

 Si te interesa la obra de César Manrique, aprovecha para acercarte también a la Casa-Museo de Haría, donde el artista vivió sus últimos años.

Vista panorámica desde el Mirador de Los Helechos, con el valle de Haría y el paisaje del norte de Lanzarote

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Mirador del Bosquecillo

El Mirador de El Bosquecillo es uno de los lugares más espectaculares y tranquilos de Lanzarote.

Está situado en la parte alta del Risco de Famara, y desde 400 metros de altura, ofrece una vista a la costa noroeste de Lanzarote con vistas impresionantes de los acantilados y de la Playa de Famara, una de las más salvajes de la isla. En los días claros, incluso se puede distinguir parte del Archipiélago Chinijo.

El acceso se hace por un camino estrecho y bastante bacheado Al llegar, encontrarás una pequeña área recreativa con mesas y zonas de picnic, perfecta para descansar o comer con vistas al océano

Si buscas un mirador diferente, sin multitudes y con una de las vistas más impresionantes de la isla, El Bosquecillo es una parada imprescindible.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Mirador de las nieves

El Mirador de Las Nieves es el punto más alto de Lanzarote y uno de los lugares con mejores vistas de toda la isla. Está situado en el Risco de Famara, a unos 670 metros de altitud, muy cerca del Mirador de El Bosquecillo.

Además de las vistas, el lugar tiene un encanto especial por la Ermita de Nuestra Señora de Las Nieves, un pequeño santuario blanco que se alza en lo alto del risco y que da nombre al mirador. La ermita es uno de los templos más antiguos de la isla y está dedicada a la patrona de Lanzarote.

LAS MEJORES PLAYAS Y PISCINAS NATURALES DE LANZAROTE

Lanzarote tiene playas y zonas de baño para todos los gustos. En el sur encontrarás calas de arena dorada y aguas tranquilas, mientras que el norte y el oeste esconden playas más salvajes y piscinas naturales formadas entre la lava.

Lo mejor de la isla es esa variedad y aquí te dejamos una selección de las playas y piscinas naturales más bonitas de Lanzarote.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Punta de Papagayo / Playas de Papagayo

Las Playas de Papagayo son uno de los puntos más famosos e importantes de la isla, y sin duda uno de los lugares que ver en Lanzarote. Se trata de una serie de playas de arena blanca y agua cristalina, situadas dentro del Monumento Natural de Los Ajaches, ideales para relajarse, nadar o pasar el día disfrutando del sol y el mar. Al llegar, hay una barrera de entrada donde se paga una pequeña tasa de conservación (3 € por coche). El camino está algo bacheado, pero se puede recorrer sin problema si se conduce despacio. 

La Playa de Papagayo es la más famosa del conjunto y una de las más bonitas de toda Lanzarote. Su forma de pequeña bahía protegida por acantilados, el agua turquesa y la arena dorada la convierten en una de esas playas que parecen sacadas de una postal. En la parte alta hay un pequeño restaurante con vistas panorámicas, perfecto para comer o tomar algo mientras disfrutas del paisaje. 

Aunque la más conocida y fotografiada es la Playa de Papagayo, en total son ocho playas las que forman este conjunto, separadas por pequeños acantilados.

Si buscas playas más accesibles, te recomendamos Playa Papagayo, Playa Mujeres, Playa del Pozo, Puerto Muelas y Caleta del Congrio. En cambio, si prefieres lugares más tranquilos y con menos gente, merece la pena acercarse hasta Playa de la Cera, Caletón del Cobre o Caletón de San Marcial, rincones más pequeños y apartados donde el entorno se mantiene casi virgen.

Si quieres vivir la experiencia desde el mar, puedes apuntarte a un paseo en velero por las playas del Papagayo que incluye comida y tiempo para bañarse. Y si prefieres algo más activo, también existe una ruta guiada en kayak y snorkel por Papagayo, ideal para descubrir las calas desde otra perspectiva.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Playa Famara

La Playa de Famara es uno de los paisajes más impresionantes de Lanzarote y uno de nuestros lugares favoritos de la isla.  

Esta playa se extiende a lo largo de casi 6 kilómetros de arena dorada, con el imponente Risco de Famara elevándose justo detrás. 

A diferencia de las playas del sur, aquí el océano Atlántico se muestra en su versión más salvaje. Las olas y las corrientes son fuertes, por lo que no es una playa recomendada para bañarse si el mar está agitado. Sin embargo, es un paraíso para los amantes del surf y el kitesurf, y una de las mejores zonas de Lanzarote para aprender o practicar estos deportes.

El ambiente de Famara es relajado y auténtico, con un pequeño pueblo pesquero, Caleta de Famara, donde el tiempo parece ir más despacio. Las calles sin asfaltar, los restaurantes con vistas al mar y las escuelas de surf crean un ambiente bohemio y muy diferente al de las zonas turísticas del sur.

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[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Los Charcones

En el suroeste de la isla, muy cerca de Playa Blanca, se encuentran Los Charcones. Se trata de un conjunto de piscinas naturales formadas entre la lava volcánica, donde el mar entra y sale con las mareas, dejando el agua tranquila y cristalina.

No es una zona turística ni acondicionada, y precisamente ahí está su encanto. Cada charco es diferente: algunos son poco profundos y perfectos para tumbarse al sol o darse un baño relajado, y otros son más grandes y conectan directamente con el océano. Conviene visitarlos con marea baja o media, ya que con el mar alto las olas pueden cubrirlos y el baño no es seguro.

El acceso se hace por una pista de tierra que parte desde las afueras de Playa Blanca, en dirección al antiguo Hotel Atlante del Sol, un edificio abandonado que sirve de referencia. El camino es algo irregular, pero se puede recorrer despacio. Una vez allí, solo hay que caminar unos minutos por la roca hasta encontrar los charcos.

No hay servicios ni sombra y tampoco hay cobertura en algunas zonas, por lo que es mejor ir acompañado o avisar antes de dónde estarás.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Caletón Blanco

Caletón Blanco es una de las playas más bonitas y diferentes de Lanzarote. Se encuentra en el norte de la isla, muy cerca del pueblo de Órzola, y destaca por su arena blanca y fina, que contrasta con la lava negra que la rodea y el color turquesa del agua. 

Se trata de una zona de piscinas naturales y pequeñas calas que se forman entre la lava, donde el mar queda completamente en calma cuando la marea está baja. Es un lugar ideal para ir en familia o simplemente para relajarse y disfrutar del entorno. Con marea alta, algunas zonas se cubren, pero sigue siendo un sitio perfecto para darse un baño tranquilo.

El acceso es muy fácil, ya que está justo al lado de la carretera LZ-1, con aparcamiento gratuito y espacio suficiente para coches y campers. No hay chiringuitos ni servicios, por lo que conviene llevar agua, comida y todo lo necesario para pasar unas horas.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Piscinas naturales de Punta Mujeres

Las Piscinas naturales de Punta Mujeres son uno de nuestros lugares preferidos para bañarse en Lanzarote. Este pequeño pueblo costero, situado muy cerca de los Jameos del Agua y la Cueva de los Verdes, conserva el ambiente tranquilo y auténtico de la isla, con casas blancas, calles estrechas y una costa llena de charcos naturales formados entre la lava.

A lo largo de casi dos kilómetros de costa encontrarás varias piscinas de agua salada, algunas pequeñas y resguardadas, y otras más abiertas al mar. 

El acceso es libre y gratuito, y hay zonas de aparcamiento a lo largo del paseo marítimo. No hay servicios de playa como duchas o socorristas, pero en el propio pueblo hay bares y restaurantes donde comer o tomar algo después del baño, algunos con terrazas frente al mar.

El mejor momento para ir es cuando la marea está alta o media, ya que las piscinas se llenan de agua cristalina y se puede nadar sin problema. 

Piscinas naturales de Punta Mujeres con aguas cristalinas y casas blancas junto al mar en el norte de Lanzarote

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Charco del Palo

Se trata del primer pueblo naturista oficial de Canarias, y todavía hoy mantiene ese espíritu tranquilo y respetuoso que lo hace tan especial. Ademas, su costa está formada por charcos naturales de agua salada, protegidos del oleaje por la roca volcánica, por lo que son perfectos para darse un baño. 

El ambiente aquí es relajado y tolerante: el nudismo se practica con naturalidad, pero también es un lugar agradable si prefieres ir vestido.

Aunque el Charco del Palo es el más conocido, en esta misma franja del norte encontrarás otros rincones parecidos donde disfrutar de piscinas naturales, como las de Los Cocoteros, con un ambiente más local. 

Es un lugar ideal para desconectar y descubrir un rincón diferente, lejos de las zonas más turísticas de la isla.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Playas locales: Guacimeta y La Garita

Playa de Guacimeta, de arena dorada y mar tranquilo, se encuentra junto al aeropuerto de Lanzarote, y se extiende a lo largo de varios kilómetros.

Pero lo más curioso es que al estar junto al aeropuerto, los aviones pasan muy cerca antes de aterrizar, creando una imagen espectacular. A pesar de su ubicación, esta playa tiene un ambiente relajado y local, con gente haciendo deporte, familias paseando y bañistas disfrutando sin agobios.

Más al norte, en el pequeño pueblo costero de Arrieta, se encuentra la Playa de La Garita, otra de las preferidas por los lanzaroteños. Tiene unos 800 metros y está protegida por un espigón que la hace ideal para bañarse incluso con viento.

El ambiente aquí es muy familiar y auténtico, con aparcamiento gratuito, duchas, aseos y un pequeño chiringuito. Desde la playa parte un paseo peatonal que conecta con el centro del pueblo, lleno de casas blancas y barcas de colores.

Tanto Guacimeta como La Garita son playas frecuentadas sobre todo por locales. Si buscas un lugar tranquilo para desconectar del turismo masivo y disfrutar del mar con calma, cualquiera de las dos es una apuesta segura.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Playas de Puerto del Carmen

En la costa este de Lanzarote se encuentra Puerto del Carmen, uno de los destinos más animados de la isla. Sus playas no son las más espectaculares de Lanzarote, pero sí de las más cómodas y accesibles, ideales para pasar un día sin preocuparte por nada.

La más grande es Playa Grande, una larga franja de arena con aguas tranquilas y todos los servicios: tumbonas, duchas, restaurantes y un paseo marítimo que recorre toda la costa. Muy cerca se encuentra la Playa Chica, más pequeña y acogedora, perfecta para practicar snorkel o buceo.

Puerto del Carmen es, además, una de las zonas más recomendables para alojarse en Lanzarote. Tiene buena ubicación para recorrer la isla, una amplia oferta de apartamentos, hoteles y zonas tranquilas, además de un ambiente animado al caer la tarde

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Playas de Costa Teguise

Más al norte se encuentra Costa Teguise, otra de las zonas más turísticas de Lanzarote. Aquí las playas tampoco destacan por su espectacularidad, pero sí por su ambiente familiar y su facilidad para el baño. Todas están bien acondicionadas, con servicios, zonas de sombra y aguas tranquilas.

La Playa del Jablillo es probablemente la más bonita, con su laguna natural protegida por un dique, perfecta para nadar o hacer snorkel. La Playa de las Cucharas es la más popular y el punto de encuentro de los amantes del windsurf. Por último, la Playa Bastián ofrece un entorno más relajado y zonas verdes donde descansar sin aglomeraciones.

PUEBLOS CON ENCANTO EN LANZAROTE

Más allá de sus playas y paisajes volcánicos, Lanzarote conserva pueblos llenos de encanto, perfectos para descubrir la vida cotidiana de la isla, disfrutar de su gastronomía o hacer una parada durante la ruta.

La mayoría de los pueblos están repartidos por el interior y el norte de la isla, lejos de las zonas más turísticas.

A continuación te contamos algunos de los pueblos más bonitos que ver en Lanzarote, con lo más interesante que puedes encontrar en cada uno.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Teguise

Teguise fue la antigua capital de Lanzarote y es, sin duda, uno de los lugares con más historia y encanto de la isla.

El corazón del pueblo es la Plaza de la Constitución, donde se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe y varios edificios históricos.  Si quieres conocer mejor la historia de Teguise y sus secretos, puedes hacer un free tour por Teguise,  que recorre los lugares más importantes del casco antiguo y te permite descubrir el pasado colonial de este pueblo.

En lo alto del pueblo se levanta el Castillo de Santa Bárbara, construido en el siglo XVI sobre el volcán de Guanapay. Desde allí hay unas vistas magníficas del interior de la isla, y dentro encontrarás un pequeño museo que cuenta la historia de la piratería en Lanzarote.

Teguise está en el centro de la isla, lo que lo convierte en una parada ideal dentro de cualquier ruta, además si lo visitas en domingo, podrás disfrutar de su famoso mercado artesanal, uno de los ms grandes y conocidos de Canarias.  

Si quieres conocer Teguise con más detalle  puedes leer este otro artículo: 👉 Qué ver en Teguise.

Calles empedradas y casas blancas del casco histórico de Teguise, el antiguo capital de Lanzarote

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Haría

Conocido como el Valle de las Mil Palmeras, Haría es uno de los pueblos más bonitos y verdes de Lanzarote. Se encuentra en el norte de la isla, rodeado de montañas, palmerales y paisajes que contrastan por completo con las zonas volcánicas del sur.

Pasear por Haría es hacerlo por calles tranquilas y casas blancas con puertas de colores.

Si lo visitas un sábado por la mañana, podrás disfrutar de un pequeño mercado artesanal con productos locales y ecológicos.

Muy cerca del pueblo está la Casa Museo de César Manrique, donde el artista pasó sus últimos años. La visita es muy recomendable si te interesa la figura de Manrique o el arte lanzaroteño en general.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Yaiza

Yaiza es un pequeño y tranquilo pueblo situado al suroeste de la isla. Ha sido varias veces premiado como uno de los pueblos más bonitos de España, y basta con dar un paseo para entender por qué. Sus calles están llenas de casas blancas con ventanas verdes, que contratan con el paisaje volcánico que lo rodea.

Además de su encanto, Yaiza tiene una ubicación perfecta para explorar el Parque Nacional de Timanfaya, El Golfo o las Salinas de Janubio, que quedan a solo unos minutos en coche. Es una buena parada para pasear con calma, tomar algo en alguna terraza y descubrir el lado más auténtico de Lanzarote.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Arrecife

Aunque es la capital de Lanzarote, suele pasar desapercibida entre los viajeros que visitan la isla, ya que si somos sinceros, Arrecife no es el pueblo más bonito de Lanzarote, pero si te gusta descubrir la vida local, merece al menos una visita.

Nació como un pequeño puerto pesquero y con el tiempo se convirtió en el corazón administrativo y comercial de la isla. Su rincón más bonito es el Charco de San Ginés, una laguna interior rodeada de casas blancas, barcas de colores y terrazas con mucho ambiente. Es un lugar perfecto para pasear y tomar algo. Muy cerca se encuentra el Castillo de San Gabriel, al que se accede por el histórico Puente de las Bolas. 

Otro punto interesante es el Castillo de San José, reconvertido por César Manrique en el Museo Internacional de Arte Contemporáneo, donde se exponen obras de artistas canarios y de renombre internacional. Además, el restaurante del museo es uno de los más bonitos de la ciudad.

Barcas de colores flotando en el Charco de San Ginés, el corazón marinero de Arrecife, Lanzarote

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]Playa Blanca

Playa Blanca no es un pueblo con encanto, pero es el principal núcleo turístico del sur de Lanzarote. Su paseo marítimo, que recorre la costa durante varios kilómetros, conecta pequeñas playas como Playa Flamingo y Playa Dorada.

El corazón del pueblo es el Puerto Deportivo Marina Rubicón, una zona moderna con restaurantes, tiendas y un pequeño mercado artesanal que se celebra varias veces por semana. Desde allí también salen los barcos hacia Fuerteventura, un trayecto corto ideal si quieres hacer una excursión de un día a Fuerteventura.

Aunque es turística, sigue siendo un lugar agradable para pasear al atardecer, cenar con vistas al mar o simplemente descansar después de un día de ruta. 

Desde Playa Blanca, merece la pena acercarte hasta el Faro de Punta Pechiguera, en el extremo occidental de Playa Blanca. Desde allí se disfrutan algunas de las puestas de sol más bonitas de Lanzarote, con vistas a Fuerteventura y a los islotes cercanos.

EXCURSIONES DESDE LANZAROTE

Lanzarote es una isla que se disfruta recorriéndola, pero también desde sus alrededores. A pocos kilómetros hay lugares que merecen una escapada de un día, ya sea para descubrir otros paisajes, disfrutar del mar o simplemente ver la isla desde otra perspectiva.

Desde el norte parten los barcos hacia La Graciosa, un pequeño paraíso sin asfalto ni prisas, perfecto para desconectar y bañarse en playas vírgenes. En el sur, las excursiones marítimas permiten admirar la costa desde el agua, observar delfines o incluso visitar otras islas cercanas como Fuerteventura o la Isla de Lobos.

Si tienes tiempo, merece la pena dedicar al menos una jornada a alguna de estas experiencias. Si solo puedes escoger una, te recomendamos visitar La Graciosa, el complemento perfecto a cualquier ruta por la isla.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»]La Graciosa

Frente a la costa norte de Lanzarote se encuentra La Graciosa, una pequeña isla que pertenece al Archipiélago Chinijo y forma parte del Parque Natural del mismo nombre.

La Graciosa es un lugar diferente, sin carreteras asfaltadas ni grandes construcciones, donde no está permitido el vehículo a motor.

Se llega en barco desde Órzola, en un trayecto de unos 25 minutos que ofrece unas vistas preciosas de los acantilados de Famara. Una vez allí, puedes moverte a pie, en bicicleta o en vehículos 4×4 autorizados.

Si buscas tranquilidad, paisajes naturales y ese tipo de lugares donde el tiempo parece detenerse, La Graciosa es una visita imprescindible. Puedes hacer una excursión de un día o incluso quedarte a dormir una noche para disfrutar del silencio y las estrellas.

En nuestro blog tienes una guía completa de La Graciosa, con toda la información sobre cómo llegar, qué ver, las mejores playas, rutas y consejos prácticos para organizar tu visita.

Como llegar a La Graciosa desde Lanzarote

Lanzarote es una isla única en el mundo que sorprende y enamora a partes iguales.  

Para aprovechar el viaje al máximo, planifica bien tus días y combina rutas por el interior con momentos de relax. Si dispones de más tiempo, puedes seguir nuestra ruta completa de 7 días por Lanzarote o adaptar el itinerario a tu ritmo con la guía de qué ver en Lanzarote en 2, 3 o 4 días.

Y si estás organizando tu viaje, echa un vistazo también a estos artículos que te ayudarán a preparar todo:

Sea cual sea tu forma de viajar, Lanzarote te dejará una huella difícil de olvidar. Es una isla que se siente, más que se visita — donde el viento, la luz y los volcanes parecen contarte su propia historia

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