Qué ver en Lanzarote en 7 días (o en 5 o 6 ) – Ruta completa

Si te estás preguntando qué ver en Lanzarote en 7 días, estás en el lugar adecuado. En este post te vamos a contar qué ver en Lanzarote día a día, con rutas pensadas para aprovechar al máximo el viaje.

Lanzarote es una isla que te cautivará desde el momento en el que aterrices en ella: un paisaje de volcanes y lava, playas de arena dorada, pueblos blancos llenos de encanto y el arte de César Manrique integrando naturaleza y arquitectura.

Con una semana en Lanzarote, o incluso 5 o 6 días,  tendrás tiempo de sobra para recorrerla sin prisas, combinando sus grandes imprescindibles con lugares menos conocidos.

Si viajas menos días, puedes ver una versión más corta en nuestra guía de que ver en Lanzarote en 2, 3 o 4 días y si estás planeando tu viaje desde cero, echa un vistazo a nuestros artículos sobre donde alojarse en Lanzarote y los mejores consejos que necesitas saber antes de visitar la isla.

En este articulo vas a encontrar...

RESUMEN ITINERARIO DE QUÉ VER EN LANZAROTE EN 7 DÍAS

Lanzarote es una isla para disfrutar sin prisas. Con 5 o 6 días puedes recorrer todo lo imprescindible, y si dispones de una semana completa, tendrás tiempo para relajarte o hacer alguna excursión extra.

Aquí tienes el resumen de una propuesta de ruta por 6 zonas principales de Lanzarote con los puntos más destacados de cada zona, más un día extra opcional 👇

DÍA 1: SUR VOLCÁNICO: Parque Nacional de Timanfaya – El Golfo- Los Hervideros – Charco Verde

DÍA 2: NORTE ARTÍSTICO Y CULTURAL: Cueva de los Verdes · Jameos del Agua – Punta Mujeres – Jardín de Cactus ·

DÍA 3: NORTE INTERIOR Y MIRADORES: Teguise – Playa de Famara –  Haría – Miradores – Mirador del Río 

DÍA 4: CENTRO Y VINOS: La Geria – Monumento al Campesino – Las Grietas – Arrecife 

DÍA 5: SUR COSTERO Y PLAYAS: Playas del Papagayo – Playa Blanca 

DÍA 6: LA GRACIOSA

DÍA 7: DÍA EXTRA: excursiones, actividades o playas

DÍA 1: SUR VOLCÁNICO. EL CORAZÓN DE LANZAROTE

En tu primer día en Lanzarote te invitamos  a descubrir la cara más salvaje y espectacular de la isla: un paisaje de lava, fuego y mar que parece de otro planeta. 

Tu ruta comienza en el Parque Nacional de Timanfaya, el epicentro de las grandes erupciones que arrasaron buena parte de Lanzarote entre 1730 y 1736. Aún hoy, el calor bajo la superficie sigue siendo tan intenso que en el restaurante El Diablo cocinan con la energía del propio volcán.

Comida cocinándose con el calor volcánico en el Parque Nacional de Timanfaya, Lanzarote.

 La visita solo puede hacerse en los autobuses oficiales del parque, que recorren la famosa “Ruta de los Volcanes” durante unos 30 o 40 minutos, con paradas en los puntos más impresionantes. Al terminar, no te pierdas las demostraciones geotérmicas, una experiencia única. 

Actualmente, el acceso a las Montañas del Fuego funciona mediante reserva previa con horario asignado. Por ello, te recomendamos organizar el resto del día en función de la hora elegida para tu visita y llegar con algo de margen para acceder con tranquilidad.

👉 Si quieres conocer horarios, precios, tipos de visita y consejos, consulta nuestro post Como visitar el Parque Nacional del Timanfaya

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Desde 2026 las entradas deben reservarse previamente por internet y ya no se venden en la entrada del parque. Nuestra recomendación es reservar con antelación, especialmente si viajas en temporada alta, puentes o vacaciones escolares, ya que algunas franjas horarias pueden agotarse rápidamente.

Además, es aconsejable llevar la entrada descargada en el móvil o guardar una captura de pantalla antes de llegar, ya que la cobertura en esta zona de la isla puede ser limitada.

Tras sumergirte en el mundo del fuego, la ruta continúa hacia la costa sur, donde el paisaje cambia por completo. A unos 15 minutos de Timanfaya te esperan los Hervideros, un conjunto de acantilados y cuevas formadas cuando la lava llegó al mar. Es un espectáculo natural impresionante, que podrás ver y fotografiar desde diferentes puntos. 

Siguiendo la carretera costera llegarás a El Golfo, un pequeño y encantador pueblo pesquero. Aquí se encuentra el famoso Charco Verde, también conocido como Charco de los Clicos, una laguna de color verde intenso que parece de otro planeta. 

Puedes verla desde un mirador gratuito y disfrutar del contraste con la arena negra.

 Si viajas con calma, aprovecha para comer aquí en alguno de los restaurantes junto al mar.

Vista del Charco Verde en El Golfo, Lanzarote, con el intenso color verde de la laguna y los acantilados volcánicos alrededor.

 Después de la comida, puedes hacer una parada en las Salinas de Janubio, las más grandes de Canarias. Desde el mirador se obtienen unas vistas preciosas, y en la pequeña tienda de la entrada puedes comprar sal artesanal, un recuerdo muy original de la isla. Además, si quieres conocer más a fondo la historia y el trabajo de las salinas, puedes hacer esta visita guiada.

Si todavía te quedan fuerzas, al final del día puedes acercarte a Los Charcones, una zona de piscinas naturales cerca de Playa Blanca. Es un lugar perfecto para relajarte, aunque el acceso es por un camino de tierra, así que conviene ir con precaución.

Y para despedir la jornada, nada mejor que disfrutar del atardecer junto al Faro de Punta Pechiguera, con las siluetas de Fuerteventura y el islote de Lobos en el horizonte.

💡 Consejos para aprovechar el día

  • Llega temprano al Timanfaya para evitar colas. Si puedes, empieza por el parque y deja la costa para el mediodía.
  • Compra las entradas online o en la taquilla del parque, pero no lo dejes para última hora.
  • Lleva agua, algo de comida y calzado cómodo.
  • Aparca con precaución en El Golfo, ya que es una zona muy concurrida a la hora de comer.

DÍA 2: NORTE ARTÍSTICO Y NATURAL: EL LEGADO DE CESAR MANRIQUE

En el segundo día, en Lanzarote descubrirás la parte más artística y natural de la isla, donde el genio de Cesar Manrique transformó la piedra volcánica en arte. La ruta de hoy combina cuevas, mar y jardines, en un recorrido tranquilo por el norte de Lanzarote.

Empieza el día visitando la Cueva de los Verdes, uno de los lugares más sorprendentes de toda la isla. Esta cueva forma parte de un tubo volcánico de más de seis kilómetros de longitud, creado hace unos 5.000 años por la erupción del volcán de La Corona. La visita solo puede hacerse de forma guiada y en su interior hay un secreto que solo conocerás cuando realices la visita. 

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La entrada para la Cueva de los Verdes solo se puede comprar online, ya que no hay venta física. 

A solo unos minutos en coche se encuentran los Jameos del Agua, otro de los grandes iconos de César Manrique. Este lugar, también dentro del mismo tubo volcánico, fue transformado por el artista en un espacio único. En su interior descubrirás, entre otras cosas, un lago natural en el que habitan los famosos cangrejos blancos ciegos, una especie única en el mundo que solo vive aquí.

Interior de los Jameos del Agua en Lanzarote, obra de César Manrique, con su lago natural y la famosa piscina blanca.

Después de tanta belleza bajo tierra, puedes acercarte al pueblo costero de Punta Mujeres, un lugar tranquilo y muy auténtico donde llaman la atención sus casas blancas. Sin embargo, para nosotros, lo mejor son sus piscinas naturales, ideales para un baño si el tiempo acompaña o para descansar antes de seguir la ruta.

Desde aquí, lo más natural es continuar hasta el Jardín de Cactus. Sin embargo, ten en cuenta que cierra a las 17:00 h (última entrada 16:30), por lo que según la hora a la que llegues a Punta Mujeres, quizá te convenga adelantar la visita al Jardín del Cactus y dejar Punta Mujeres (o el baño) para después.

El Jardín del Cactus fue la última gran obra de César Manrique. Se construyó en una antigua cantera, y hoy alberga más de 4.500 cactus de 450 especies distintas procedentes de todo el mundo.

Vista del Jardín de Cactus en Guatiza, Lanzarote, obra de César Manrique con cientos de especies de cactus de todo el mundo.

Tras la visita, si aún te queda tiempo o energía, puedes acercarte a dos lugares muy especiales y menos conocidos:

  • Los Cocoteros: un pequeño núcleo costero con piscinas naturales y ambiente local, perfecto para una parada corta o para disfrutar del mar con tranquilidad.

  • Charco del Palo: una zona naturalista famosa por sus calas y piscinas de roca. Aunque es conocida por ser un área naturista, también puedes visitarla sin problema solo para pasear o darte un baño: sus aguas suelen ser tranquilas y el entorno, precioso.

Ambos lugares se encuentran muy cerca de Guatiza, por lo que son una opción ideal para completar el día después del Jardín del Cactus o, si prefieres, para una parada rápida antes de ir.

💡 Consejos para aprovechar el día

  • Reserva la entrada de la Cueva de los Verdes online, ya que solo se puede comprar así.

  • Lleva calzado cómodo: los Jameos y la Cueva tienen suelos resbaladizos. 

  • Come en el restaurante de los Jameos del Agua o en alguno de los bares costeros de Punta Mujeres.

  • Si hace buen tiempo, lleva bañador para darte un baño en alguna de las piscinas naturales.

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DÍA 3 - NORTE INTERIOR Y MIRADORES: EL LANZAROTE MÁS AUTÉNTICO

El tercer día en Lanzarote combina costa salvaje, pueblos con encanto y miradores impresionantes. Es una jornada perfecta para recorrer el norte interior de la isla disfrutando de su lado más local y paisajístico.

Puedes empezar el día en la Playa de Famara, uno de los lugares más especiales de Lanzarote y uno de nuestros favoritos. Su impresionante playa dorada, el risco que la protege y el ambiente surfero crean una de las estampas más bonitas de la isla. Aunque el baño no está recomendado por las corrientes, merece la pena caminar por la orilla, contemplar el paisaje o incluso adentrarte en el mundo del surf con este curso. 

En el pequeño pueblo de Caleta de Famara, justo al lado, puedes aprovechar para desayunar o tomar un café frente al mar antes de seguir la ruta. Si llegas más tarde, también es un excelente lugar para comer o picar algo al mediodía.

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Después, continua hacia el interior hasta llegar a Teguise, la antigua capital de Lanzarote hasta el siglo XIX y uno de los pueblos más bonitos de Canarias. Pasear por sus calles empedradas es como viajar atrás en el tiempo: casas blancas, balcones de madera y un ambiente tranquilo. Además, si visitas Teguise en domingo, podrás disfrutar de su famoso mercado artesanal.

Dedica entre 1,5 y 2 horas para recorrer el casco histórico y visitar el castillo, donde se encuentra el museo de la piratería.

Si quieres conocer todos los rincones y curiosidades de este precioso pueblo, puedes hacerlo a través de este free tour por Teguise. Y si prefieres ir por libre no te pierdas nuestro post Que ver en Teguise.

 Desde Teguise, la carretera se adentra entre montañas hasta llegar al Mirador del Bosquecillo, uno de los secretos mejor guardados de la isla y uno de los lugares qué ver en Lanzarote en 7 días. Desde este punto se obtienen vistas espectaculares del risco de Famara y del Atlántico. Es un lugar perfecto para hacer una pequeña parada, respirar aire puro y, si llevas algo de comida, disfrutar de un picnic con panorámica incluida.

Vistas desde el Mirador del Bosquecillo en Lanzarote, con el risco de Famara y el océano Atlántico al fondo.

 A pocos minutos se encuentra el Mirador de los Helechos, con una de las mejores vistas del valle de Haría. Este mirador cuenta con un pequeño restaurante donde puedes tomar algo mientras disfrutas del paisaje.

Siguiendo la carretera hacia el norte, haz una parada en el Mirador de Guinate, un rincón más desconocido pero igualmente espectacular. Desde aquí se puede ver todo el Archipiélago Chinijo. A diferencia del Mirador del Río, aquí no hay instalaciones turísticas. Es una de esas paradas que enamoran a quienes buscan paisajes sin filtros y diferentes.

A pocos kilómetros, llega el turno del famoso Mirador del Río, una de las grandes obras de César Manrique. Excavado en la roca y perfectamente integrado en el entorno, ofrece unas vistas impresionantes del Archipiélago Chinijo. La entrada es de pago, pero si prefieres ahorrar, desde el exterior también hay puntos donde se puede disfrutar de una panorámica similar, especialmente si el día está despejado.

Panorámica desde el Mirador del Río en Lanzarote, con vistas a la isla de La Graciosa y al Archipiélago Chinijo.

 Termina el día bajando hacia la costa norte hasta Caletón Blanco, una de las playas más bonitas y tranquilas de Lanzarote. Es el lugar ideal para relajarse después de un día de carretera, darte un baño si el mar está tranquilo o simplemente disfrutar del atardecer.

💡 Consejos para aprovechar el día

  • Empieza por Playa Famara, ya que suele estar más tranquila por la mañana.

  • En Teguise, si vas en domingo y no quieres disfrutar del mercadillo, evita las horas centrales del mercado para no pillar atascos.

  • Lleva algo de abrigo ligero: los miradores del norte (Bosquecillo, Guinate o del Río) pueden tener viento fuerte.

  • Aprovecha la luz del atardecer para las fotos desde el Mirador del Río: las vistas a La Graciosa son espectaculares.

  • Si te gusta la historia, no te pierdas el Museo de la Piratería en el Castillo de Santa Bárbara.

DÍA 4 - CENTRO Y VINOS: ESENCIA LANZAROTEÑA

El cuarto día en Lanzarote te proponemos recorrer el corazón de la isla, una jornada perfecta para disfrutar de los paisajes volcánicos, el vino local y la esencia más auténtica del interior.

Comienza el día en La Geria, una de las zonas vinícolas más singulares del mundo. Aquí las cepas crecen sobre la ceniza volcánica, protegidas por pequeños muros semicirculares de piedra conocidos como zocos. Un método de cultivo único que da lugar a los famosos vinos malvasía de Lanzarote.

Viñedos volcánicos de La Geria en Lanzarote, con los característicos muros de piedra que protegen las cepas de malvasía.

Te recomendamos visitar alguna de las bodegas más emblemáticas, como Bodegas El Grifo, la más antigua de Canarias, con museo incluido; la Bodega Vega de Yuco Testeina o Bodega La Geria, más pequeña y familiar, ideal para catar vinos blancos y semidulces con vistas al viñedo.

Muy cerca de allí, detente en Las Grietas, una de las formaciones naturales más curiosas de la isla. Se encuentra en las laderas del volcán Montaña Blanca, entre La Geria y San Bartolomé. Se trata de una serie de grietas talladas por la erosión en la roca volcánica que forman estrechos pasadizos, ideales para fotografiar o simplemente pasear por ellos. 

Sigue la ruta hacia el Monumento al Campesino, otra de las obras más emblemáticas de César Manrique. Este conjunto monumental está dedicado a los agricultores de Lanzarote. La escultura principal, llamada Fecundidad, destaca sobre el paisaje con sus 15 metros de altura. Además, en el museo podrás conocer los antiguos oficios de la isla, como la cerámica, la carpintería o la cestería.

No te vayas sin probar algo en su restaurante tradicional, donde sirven platos típicos como gofio escaldado, queso majorero con mojo o papas arrugadas.

Monumento al Campesino en Lanzarote, obra de César Manrique en honor a los agricultores de la isla.

 Desde allí, te proponemos dos paradas más. La primera es Lagomar, en el pueblo de Nazaret. Se trata de una vivienda excavada en la roca que fue diseñada por César Manrique y Jesús Soto. Es una de las casas más singulares de Lanzarote: escaleras en la piedra, pasadizos naturales y terrazas con vistas al valle. Actualmente puedes visitarla como museo, tomar algo en su bar-cueva o comer en su restaurante.

Finalmente, puedes poner rumbo a Arrecife, la capital de la isla. Pasea por el Charco de San Ginés, un puerto natural rodeado de barcas y casitas blancas, uno de los rincones más pintorescos del centro. 

💡 Consejos para aprovechar el día

  • Evita las horas centrales para visitar La Geria, el calor puede ser intenso entre los viñedos.

  • En Las Grietas, lleva buen calzado.

  • Come en el restaurante del Monumento al Campesino, es una experiencia local muy auténtica.

DÍA 5 - SUR COSTERO Y RELAX

El quinto día en Lanzarote lo vamos a utilizar para disfrutar del mar y del sol. En este día te esperan algunas de las playas más bonitas de Canarias.

Empieza el día temprano en el Parque Natural de los Ajaches, donde se encuentran las famosas Playas del Papagayo. Este conjunto de calas vírgenes es uno de los paisajes más espectaculares de la isla: arena blanca, mar turquesa y acantilados de roca volcánica que forman pequeñas bahías resguardadas del viento.

La más conocida es la Playa del Papagayo, con forma de concha y aguas tranquilas, perfecta para bañarse y hacer snorkel. Pero no te quedes solo con ella: dentro del parque hay otras playas igual de bonitas y más tranquilas, como Playa Mujeres o Playa del Pozo. 

Si te apetece vivir la zona desde el mar, puedes hacerlo de una forma diferente y muy especial. Con alguna de las excursiones que te permiten navegar y hacer snorkel frente a las playas del Papagayo, combinando relax y aventura, o con un paseo en velero por las playas del Papagayo, con tiempo para bañarte y disfrutar del sol.

Vista aérea de la Playa del Papagayo en Lanzarote, con su arena dorada y aguas turquesas en el Parque Natural de los Ajaches

 Para entrar con vehículo al parque Natural de los Ajaches hay que pagar una tasa de 3 € por coche. El camino está sin asfaltar y con baches, pero se puede recorrer con cualquier vehículo si vas despacio. 

Si viajas en camper, esta es una zona perfecta para pasar la mañana, bañarte y disfrutar del entorno, aunque ten en cuenta que no está permitido pernoctar dentro.

Una vez hayas disfrutado de la Playa del Papagayo y del resto de sus vecinas, puedes acercarte hasta Marina Rubicón, el puerto deportivo de Playa Blanca. Es un lugar lleno de terrazas y tiendas, con mucho ambiente,  ideal para almorzar o tomar algo con vistas al mar.  

Dedica un rato a recorrer Playa Blanca, el principal núcleo del sur. Aunque es más turístico, conserva su encanto costero con su paseo marítimo, sus tiendas y sus restaurantes frente al mar. Si te apetece algo de relax antes del atardecer, Playa Dorada y Playa Flamingo son dos opciones cómodas, con servicios y un ambiente familiar.

Si decides quedarte en Playa Blanca, verás que es uno de los lugares con más opciones de ocio acuático de toda la isla. Desde aquí puedes volar sobre el mar practicando parasailing, hacer tu primer bautismo de buceo o hacer un divertido tour en moto de agua. Si prefieres algo más tranquilo, también puedes hacer snorkel o incluso bucear en el Museo Atlántico de Lanzarote, un museo submarino único en Europa.

💡 Consejos para aprovechar el día

    • Llega pronto a las playas del Papagayo.

    • Lleva efectivo para entrar al Parque Natural de los Ajaches.

    • Camina despacio por la pista de tierra, tiene baches pero es transitable con cuidado.

    • Lleva agua, protector solar y sombrilla, dentro del parque, ya que dentro del parque solo hay un pequeño chiringuito junto a la playa principal.

DÍA 6 - EXCURSIÓN A LA GRACIOSA

El sexto día puedes dedicarlo a descubrir una de las joyas más auténticas de Canarias: La Graciosa, una pequeña isla situada al norte de Lanzarote, justo frente al Mirador del Río que si has seguido nuestro itinerario ya habrás podido disfrutar. La Graciosa forma parte del Archipiélago Chinijo y es la única habitada. Aquí no hay carreteras asfaltadas ni grandes construcciones, solo caminos de arena, playas vírgenes y ese silencio que engancha a todo el que la visita.

Para llegar, tendrás que tomar un ferry desde el puerto de Órzola, en el norte de Lanzarote. El trayecto dura unos 25–30 minutos y ofrece unas vistas espectaculares del risco de Famara. Si quieres planificar tu traslado paso a paso, te contamos todos los detalles en este artículo sobre cómo llegar a La Graciosa desde Lanzarote.

Como llegar a La Graciosa desde Lanzarote

 Una vez llegues al pequeño pueblo de Caleta de Sebo, la capital de la isla, podrás moverte por la isla a pie, en bicicleta, o en taxi 4×4, ya que en La Graciosa no hay carreteras asfaltadas ni posibilidad de ir con tu propio vehículo. Si tienes dudas, en este otro post te explicamos cómo moverse por La Graciosa para que elijas la forma que mejor se adapte a tu ritmo.

En cuanto a los lugares que ver, la isla está repleta de playas salvajes y paisajes de postal:Playa Francesa, La Cocina, Las Conchas o Montaña Amarilla son solo algunos de ellos. Si quieres descubrirlas todas no te pierdas nuestro artículo sobre Qué ver en La Graciosa.

La excursión a La Graciosa se puede hacer perfectamente en un día, pero si tienes tiempo, dormir una noche en la isla es una experiencia mágica que es recomendable vivir. 

💡 Consejos para aprovechar el día

      • Compra los billetes del ferry con antelación, sobre todo en temporada alta.

      • Lleva efectivo y agua, ya que en la isla hay pocos servicios y no todos aceptan tarjeta.

      • Protector solar y gorra imprescindibles, no hay apenas sombra.

      • Consulta los horarios de regreso antes de salir, los últimos ferris suelen ser entre las 17:00 y 18:30 h.

      • Si puedes, quédate a dormir una noche, la isla al atardecer es mágica.

DÍA 7 - EXTRA: DESCANSO, EXPERIENCIAS O RINCONES CON ENCANTO

Después de varios días explorando volcanes, arte y naturaleza, el séptimo día puedes aprovechar para descansar, darte un último baño o visitar los rincones que te faltaron. Es el cierre perfecto para tu ruta por Lanzarote, con distintas opciones según tus ganas y tu ritmo de viaje.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Relax total junto al mar

Si te apetece desconectar y disfrutar de un día tranquilo, elige una zona costera cómoda y bonita de la isla como Costa Teguise o Puerto del Carmen

Costa Teguise es ideal para relajarse sin grandes aglomeraciones. Algunas de las mejores playas son: Playa de las Cucharas, Playa del Jablillo o Playa Bastián.

También a lo largo de la costa de Puerto del Carmen encontrarás varias playas amplias y tranquilas, como Playa Grande o Playa de los Pocillos, perfectas para descansar un rato o darte un baño.

Otra opción muy especial es acercarte hasta la Playa de Guasimeta, junto al aeropuerto. Desde aquí podrás ver despegar y aterrizar los aviones a escasos metros del agua, una experiencia curiosa y divertida.

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Rincones volcánicos

Si aún te queda energía, una forma espectacular de despedirte de Lanzarote es adentrarte a pie en sus paisajes volcánicos.

Una de las rutas más populares es la Caldera Blanca, situada en los límites del Parque Nacional de Timanfaya. Se trata de un recorrido circular de unas 2 a 3 horas que bordea un enorme cráter con vistas panorámicas al corazón de la isla. Es una caminata moderada y bien señalizada.

Otra opción muy recomendable es el Volcán del Cuervo. En apenas 40 minutos (ida y vuelta) podrás llegar hasta el interior del cráter y sentirte literalmente dentro de un volcán. La ruta es fácil y ofrece una de las imágenes más simbólicas de Lanzarote.

Ambas rutas son gratuitas, están bien indicadas y se pueden hacer por libre, pero si quieres profundizar más en la historia geológica y descubrir rincones menos conocidos, también existen excursiones guiadas que merecen mucho la pena.

Una de ellas es el senderismo por el Parque Natural de los Volcanes, una caminata de unas tres horas entre calderas, cráteres y túneles de lava. El recorrido, de dificultad media y unos 7 kilómetros, se adentra en los paisajes que rodean el Timanfaya. 

Si prefieres explorar el norte de la isla, otra opción impresionante es el senderismo por el Volcán de La Corona y el Risco de Famara, con una ruta de unas 3 horas y media de duración y dificultad media desde donde podrás obtener unas vistas espectaculares

[icon name=»angles-right» prefix=»fas»] Experiencias diferentes

Si prefieres cerrar tu viaje con algo diferente, Lanzarote ofrece un montón de experiencias únicas y para todos los gustos. A continuación te dejamos algunas ideas.

Una de las actividades más sorprendentes es el paseo en submarino por Puerto Calero. En esta inmersión descenderás a unos 30 metros de profundidad para contemplar el fondo marino. Es una experiencia tranquila y muy diferente, ideal tanto para adultos como para familias.

Si lo tuyo es el mar y los atardeceres, te encantará el avistamiento de delfines  a bordo de un catamarán ecológico.

¿Te apetece un poco más de adrenalina? Entonces el tour en buggy por Guatiza y Mala es perfecto. Durante dos o tres horas recorrerás pistas de tierra entre salinas, barrancos y plantaciones de cactus y tuneras, pasando por pueblos agrícolas del norte de Lanzarote. Es una aventura diferente y divertida.

Si prefieres elevarte en lugar de bajar, puedes vivir una experiencia inolvidable con un vuelo en parapente por Lanzarote. Desde el aire tendrás una de las panorámicas más impresionantes de la isla. 

Estas experiencias se pueden reservar fácilmente con antelación, y muchas incluyen transporte desde el hotel. Si vas en temporada alta, es mejor hacerlo con unos días de margen para asegurar plaza

COMO SEGUIR ESTA GUÍA Y ADAPTAR TU RUTA DE QUÉ VER EN LANZAROTE EN 7 DÍAS

Esta guía está pensada para ayudarte a planificar tu viaje de forma flexible. No importa si vas 5, 6 o 7 días: puedes adaptar fácilmente los itinerarios según tu ritmo, tus gustos y el tiempo que haga.

Ten en cuenta:

  • Organiza los días por zonas. Así reducirás los desplazamientos y disfrutarás más de cada parte de la isla.

  • Aprovecha los días soleados para hacer las rutas al aire libre, como Timanfaya, Papagayo o La Geria. Si el tiempo está nublado o ventoso, aprovecha para visitar lugares interiores.

  • Empieza temprano. En los lugares más turísticos llegar antes de las 9:30 te permitirá evitarlas colas y tener mejores fotos.

  • Combina visitas y relax. No intentes verlo todo corriendo. Parte del encanto de Lanzarote es sentarte en un mirador, caminar por la arena o comer frente al mar sin prisas.

  • Consulta siempre horarios actualizados. Algunos lugares, como el Jardín de Cactus o los centros de arte, cierran sobre las 17:00 h.

  • Usa el mapa interactivo (al final del post) para visualizar la ruta completa y organizar tus paradas.

  • Si viajas en camper o coche de alquiler, revisa los accesos: algunos caminos, como los del Papagayo o Los Charcones, son de tierra y conviene ir despacio.

Esta guía no es un plan cerrado, es un punto de partida para crear tu propio viaje por Lanzarote, disfrutando del camino tanto como de los destinos.

TURISMO RESPONSABLE EN LANZAROTE

Lanzarote es una isla única y frágil. Su paisaje volcánico, su flora y fauna y sus pueblos blancos forman parte de un ecosistema que los lanzaroteños cuidan con orgullo. Por eso, viajar de forma responsable aquí no es una opción: es una forma de agradecer a la isla lo que nos regala. Por ello:

  • Respeta el entorno natural. No salgas de los senderos marcados en zonas volcánicas ni te acerques demasiado a cráteres o formaciones frágiles. Las huellas en la lava tardan décadas en borrarse.

  • No dejes basura ni colillas. En algunas zonas naturales no hay papeleras, así que lleva siempre contigo una pequeña bolsa para recoger tus residuos.

  • No te lleves “recuerdos” del suelo. Las piedras volcánicas o arenas no deben retirarse de su entorno. Está prohibido y altera los ecosistemas.

  • Respeta a la fauna marina. No alimentes a los peces ni toques las especies que veas en el mar o en las piscinas naturales.

  • Evita el turismo masivo a determinadas horas. Si puedes, visita los lugares más populares a primera hora o al final del día. Disfrutarás más y ayudarás a descongestionar la isla.

  • Apoya el comercio local. Come en restaurantes canarios, compra artesanía o vino local, y da preferencia a los alojamientos que respetan el entorno.

PREGUNTAS FRECUENTES

Con 5 o 6 días puedes recorrer todos los lugares imprescindibles de la isla sin prisas.
Si dispones de 7 días o más, tendrás tiempo de sobra para relajarte o hacer excursiones adicionales, como La Graciosa o alguna ruta de senderismo por los volcanes. Menos días también es posible, pero tendrás que priorizar zonas.

Sí, el coche es la mejor opción para moverse libremente.
Las carreteras están en muy buen estado y los trayectos son cortos.
Si no quieres conducir, también hay tours organizados a las principales zonas turísticas.

El Parque Nacional de Timanfaya solo puede visitarse con el autobús oficial que recorre la Ruta de los Volcanes.
El Parque Natural de los Volcanes, en cambio, lo rodea y puedes hacer senderismo libre o guiado entre cráteres y coladas de lava.
Ambos se complementan perfectamente.

Sí, muchísimo. Es una isla virgen, sin carreteras asfaltadas, con playas salvajes y paisajes únicos. 
👉 En estos artículos te contamos cómo llegar a La Graciosa desde Lanzarote y qué ver en La Graciosa

Algunos de los lugares más bonitos para disfrutar el atardecer son:

  • Faro de Punta Pechiguera, con vistas a Fuerteventura.

  • Salinas de Janubio, con reflejos de colores.

  • Playa Famara, frente al risco.

  • Mirador del Río, sobre La Graciosa.

El viento es habitual, sobre todo entre junio y agosto, pero rara vez impide disfrutar la isla.
En los días ventosos puedes aprovechar para visitar zonas interiores como La Geria, Teguise o los Jameos del Agua.

MAPA DE QUE VER EN LANZAROTE EN 7 DÍAS

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